La metodología Healthy Way propone servicios para la mejora del bienestar laboral en las organizaciones y la alineación de la estrategia de la seguridad y salud con modelos de gestión de la empresa saludable. Para ello se han definido los siguientes servicios de apoyo a las organizaciones:

Evaluación

Proponemos la utilización de una matriz de evaluación del bienestar laboral, basada en el mejor conocimiento disponible, que permita a la propia empresa abordar un diagnóstico de situación respecto a los distintos elementos componentes del concepto de bienestar laboral.

En un proceso orientado a la mejora, la autoevaluación realizada desde un grupo de trabajo interno tiene múltiples ventajas frente a la elaboración de un diagnóstico externo, ya que permite una toma de conciencia más inmediata y una implicación más directa en la implementación de cambios.

La aportación del equipo de i+3 a la actividad del grupo de autoevaluación consistiría en:

  • Diseño de una herramienta de autoevaluación en base a las características de la empresa y al mejor conocimiento disponible
  • Asesoramiento para la configuración del grupo de autoevaluación que se encargará de pilotar el proceso
  • Desarrollo de acciones formativas preparatorias para capacitar y homogeneizar al grupo de autoevaluación sobre el concepto e indicadores de bienestar laboral
  • Tutorización de talleres de autoevaluación para la aplicación de la herramienta en el seno de la organización
  • Realización de un informe de síntesis con los resultados de la autoevaluación y las correspondientes propuestas de mejora

Estrategia “empresa saludable”

En base a las propuestas de mejora elaboradas a lo largo del proceso de autoevaluación, i+3 propone a las organizaciones interesadas en avanzar en el camino hacia la empresa saludable desarrollar una estrategia en siete pasos:

  1. Constituir un grupo de planificación para definir prioridades de acuerdo con criterios de impacto de los problemas en la calidad de vida y de trabajo.
  2. Elaborar una matriz de objetivos de cambio con sus correspondientes indicadores de desempeño y de resultados.
  3. Revisar el conocimiento existente sobre procedimientos y experiencias de buena práctica en relación con los objetivos fijados.
  4. Definir un programa de intervención, en base a todo lo anterior, que incluya:
    1. a. Actividades y procedimientos.
      b. Asignación de objetivos, roles y competencias a los participantes.
      c. Acciones de capacitación para la intervención.
      d. Comunicación y participación.
      e. Materiales de apoyo.
  5. Elaborar una matriz de implementación del programa para cada uno de los objetivos fijados en el punto 2, diseñando las correspondientes intervenciones y definiendo los métodos y estrategias para la gestión del cambio.
  6. Fijar un plan de evaluación y medición del proceso y de resultados con los correspondientes indicadores y métodos de medición.
  7. Apoyo a la dirección para la revisión de la estratégica y planificación de acciones preventivas y correctoras para la mejora continua y sostenible.