Cultura preventiva (I)

Healthy Way

El concepto de “cultura de seguridad” nace en los años 80 vinculado fundamentalmente a los accidentes mayores y en concreto al accidente nuclear de Chrenobyl, pasando a ser denominado “cultura preventiva” cuando con el tiempo se amplía al conjunto de riesgos y adopta una dimensión global.

El planteamiento surge al comprobar la falibilidad de los sistemas de gestión de la seguridad en empresas de alto riesgo, después de grandes inversiones realizadas en su definición, implantación y desarrollo, estos sistemas no son capaces de garantizar la seguridad y se producen accidentes catastróficos. El concepto de “cultura de seguridad” nace para salvar este “gap”, entendiéndose como la capacidad global de una organización para garantizar el funcionamiento eficaz de sus sistemas de gestión de seguridad y salud, la ausencia de esta capacidad aumenta la posibilidad de fallos del sistema.

No se puede obviar la aportación de las normas, procedimientos, responsabilidades, ordenación de recursos, etc., que conlleva la implantación de un sistema de gestión, pero si es necesario conocer el plus que aporta la cultura preventiva al funcionamiento óptimo y eficaz de los sistemas de gestión. Simon y Frazee(1) nos ayudan a clarificar la idea con un ejemplo que por sencillo y cercano es aun más descriptivo:

“La cultura preventiva es como el caldo del estofado: la carne y las verduras son los elementos básicos (normas, equipamiento, recursos) pero si el caldo (liderazgo, visibilidad, confianza, apoyo, integridad) está rancio se echará a perder el guiso (programa preventivo).”

La cultura preventiva por lo tanto es un elemento clave para el desempeño óptimo de las organizaciones en materia de seguridad y salud, ya que el esfuerzo preventivo realizado por las organizaciones  llega a ser menos eficaz, es decir llega un momento en el que los recursos aplicados a seguridad y salud no dan los resultados esperados. Un ejemplo gráfico lo tenemos en la figura; en un eje se representan los resultados de la gestión de seguridad y salud, mediante el índice de incidencia y en el otro eje la evolución temporal. Son muchos los autores que constatan esta representación.

Las empresas comienzan a tener resultados positivos de reducción de siniestralidad cuando comienzan a aplicar normas e invierten en tecnología, en esta etapa las inversiones se realizan en mejoras de ingeniería (equipos y procesos) y se comienza a poner énfasis en la seguridad. La evolución temporal constata que las bajadas de los índices de siniestralidad se estancan y la línea se convierte en asintótica.

Las organizaciones que siguen mejorando y no se conforman, comienzan a integrar la seguridad y salud en los procesos de trabajo, empiezan a implantar un sistema de gestión de la seguridad y salud efectivo. La inversión se realiza en la definición e integración de sistemas, en la recogida de datos y análisis de los mismos, en la definición de competencias y responsabilidades, formación, etc., se comienza en definitiva a gestionar los riesgos. La puesta en marcha y mejora de los sistemas de gestión en seguridad y salud dan resultados, los índices de siniestralidad siguen bajando, pero de nuevo se produce una ralentización en el descenso, de nuevo se llega a una asíntota. En algunos casos en los que los sistemas de gestión tienen un alto grado de implantación y efectividad la línea asintótica se encuentra en niveles muy bajos.

Pero hay empresas que quieren seguir mejorando y conseguir reducir su siniestralidad a cero, o a niveles de incidencia muy bajos, necesitan seguir realizando un esfuerzo preventivo, esfuerzo que está ligado a la mejora de la “cultura preventiva”. Las organizaciones que comienzan a recorrer este camino invierten en la evaluación de aspectos culturales, comienzan a observar el comportamiento y a analizar sus causas; se trata de empresas que ponen en marcha programas de refuerzo del liderazgo en seguridad y salud, donde la dirección tiene un papel crucial y se fomenta la asunción personal de responsabilidades, el compromiso compartido, la transparencia y se reconoce la participación activa en la mejora de todos los miembros de la organización.

Son muchas las empresas que ya están desarrollando estrategias y programas de fomento de la cultura preventiva, se trata sin duda de empresas que buscan la excelencia, empresas que quieren convertirse en empresas saludables, para las que la seguridad y salud es un valor de su negocio.

(1) Simon SI, Frazee PR. Building a Better Safety Vehicle: Leadership-Driven Culture Change at General Motors Safety Culture. Professional Safety, 2005; 1: 36-44

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11 comentarios en “Cultura preventiva (I)

  1. Hola, te escribo desde Argentina, estoy siguiendo las publicaciones de lo que es cultura preventiva, les comento que aca ese concepto no se esta utilizando, y es muy apropiado a los fines de encarar una gestion integrada de la seguridad. Me seria muy grato que me enviaran datos con bibliografia para ahondar en el tema. Gracias.

  2. Buenas noches ; quisiera preguntarte algo cultura preventiva es igual a autogestion o auto cuidado de los empleados ya que para llegar a cultura preventiva y autogestion se deben tocar los mismos elementos .

    Gracias

    • Buenos días, cuando hablamos de cultura preventiva hablamos de crear un clima preventivo en la empresa de forma que los trabajadores perciban la importancia y prioridad de la seguridad, este clima lo crea la dirección de la organización implicándose en temas de seguridad y mostrando su compromiso con la seguridad. Las decisiones que toman los trabajadores cuando desarrollan su trabajo están influenciadas por el clima de seguridad, en organizaciones con una cultura preventiva desarrollada la decisión de asumir riesgos es menos probable. Cuando hablas de autogestión supongo que te refieres a la integración de la seguridad como una parte indivisible del trabajo, a que el trabajador no toma decisiones que puedan poner en peligro su salud y la de sus compañeros.

      Espero haberte ayudado.

      Un saludo

    • Buenas noches,

      El concepto que se está utilizando de autogestión en España en estos momentos, conlleva por una parte que la propia empresa se encarga o asume la gestión de la prevención sin recurrir a un servicio de prevención ajeno que lo haga, integrando (se supone)de esta manera en la organización del trabajo una nueva forma de hacer prevención que conlleva el caldo de cultivo para conseguir un cambio real en la cultura de la empresa. Dicho cambio debe ser hacia una cultura de la prevención de ser conscientes de cómo trabajamos.

      Que duda cabe de que sin la participación de los trabajadores y de cualquier otra persona que participe en el proceso de trabajo, dicha cultura no va a ser real. Podrá cambiar hacia una mayor prevención, pero no será una cultura preventiva integrada y por tanto, eficaz.

      Un saludo,
      Mapi

  3. Buenas tardes, interesante aporte, estoy desarrollando en mi tesis de Doctorado, la variable Cultura Preventiva en Seguridad de Intalaciones. Por favor me gustaría saber si ha vinculado las dos variables.
    Margelis Méndez.
    Venezuela

    • Hola,nuestra visión de la cultura preventiva esta relacionada con la generación de compromiso colectivo en la organización, que sin duda redundara en una mejora de las instalaciones y su seguridad, pero no tenemos información específica de la relación. Si te podemos ayudar en algo más cuenta con ello.

      Un saludo

  4. Excelente artículo, pero tengo dos preguntas:
    1) La cultura preventiva y la cultura de la excelencia son compatibles en una empresa?

    2)Cómo lograr integrar la cultura de la prevención en la cultura de la empresa?

    Agradezco su respuesta.

    • María muchas gracias por tu comentario, en respuesta a tus preguntas, la cultura preventiva es una parte de la cultura de la empresa, todas las empresas tienen cultura preventiva, situándose en un nivel de la escalera de la cultura (https://imastres.es/cultura-preventiva-ii/), la cultura empresarial viene determinada por los valores que tiene la organización y su desempeño en relación a los mismos, si una organización tiene como valor la salud de sus empleados, tendrá un alto nivel de cultura preventiva. Por lo tanto, la cultura preventiva es una cultura excelente, producimos (prestamos servicio) de forma eficaz, eficiente, orientada al cliente, con respecto al medio ambiente, a las personas y sin afectar a la salud de las personas que trabajan.

      Un saludo

  5. buenas noches, estoy investigando la relación entre el fomento de la cultura de seguridad con un programa de seguridad basada en el comportamiento….
    Alguien puede proporcionar información
    quedo atento

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